“Chingale” es el nombre de la tienda de artesanías de don Pedro José Botero, un microempresario que después de la quiebra de su droguería resurgió con un nuevo negocio.
Su vida en los negocios se asemeja a la del ave Fénix de Arabia que según cuenta la tradición, se consumía por acción del fuego cada 500 años y de sus cenizas salía una nueva y joven ave.
Hace seis años, se quedó manicruzado porque el negocio del cual vivía y sostenía a su familia empezó a dar pérdidas y se vio obligado a cerrar. “Cuando la situación se puso muy difícil, las ventas no se movían y había que esperar por una factura demasiado tiempo, decidí que lo mejor era cerrar la farmacia”.
Cuenta don Pedro que después de 'colgar' su licencia de farmaceuta, un día llegó a sus manos un retal de M.D.F. (madera del futuro), el cual aprovechó para hacer algo útil. “De pronto, llegó una vecina, y le llamó la atención la cruz que estaba haciendo, y me propuso que le hiciera 100. Acepté, y terminé vendiéndole las 200”.
Este artesano de ascendencia paisa se fue a las fábricas a recoger los retales y desperdicios de esta madera, y empezó a diseñar cualquier cantidad de “detalles útiles”, como él los denomina, y la clientela empezó a llegar sola, sin ninguna promoción. Un amigo de la familia lo impulsó a dedicarse de lleno a esto prestándole $ 200.000 para conseguir la materia prima que necesitaba. “Con este capital empecé de nuevo”, relata don Pedro con gran satisfacción.
“Otro impulso dice don Pedro- se lo debo a WWB Colombia, que me ha brindado un apoyo permanente y decisivo para crecer como empresa. Le cuento que yo le tenía físico miedo a los créditos. Hasta cuando un día, llegó a mi tienda doña Lina, la asesora de WWB Colombia, y mientras la atendía, se dio cuenta del movimiento del negocio. Recuerdo muy bien que fue un viernes, cuando me preguntó todo lo relacionado con el negocio, y por el día lunes, sin fiador, tenía el crédito para comprar la maquinaria que necesitaba, y ya llevo cinco préstamos”.
Ya estable en su negocio, don Pedro José Botero, ahora sueña con un gran proyecto al cual le está echando números para ver su rentabilidad. Aspira convertirse en un gran distribuidor de retales de M.D.F. y surtir a los microempresarios |